sábado, 16 de junio de 2007

DOS NUEVAS NOTICIAS, VIEJAS CONCLUSIONES

Dos nuevas noticias han reafirmado mi confianza en algunos seres autodenominados "congéneres". Lamento decirlo: pero no termino de ver nuestra semejanza. ¡Acepten mis limitaciones!
Por un lado, el periódico "LA VANGUARDIA" de ayer, publica la siguiente información: <<Pyongyang, capital y sede del gobierno norcoreano, ha incrementado las ejecuciones públicas contra los usuarios de teléfonos móviles y contra los que saquen información fuera del país. Los norcoreanos tien prohibido comunicarse con el resto del mundo, pero algunos logran escuchar noticias extranjeras y utilizar teléfonos móviles, empleando los sistemas de comunicación chinos. Según el informe de un think tank afin al Gobierno surcoreano, las frecuentes ejecuciones persiguen 'mantener el orden social, creando una atmósfera de miedo'.>>
Admitiendo que los comentarios surcorenos y proyanquis no son desinteresados, ¿qué clase de majaras gobiernan su país vecino?, ¿qué tienen que ocultar para prohibir a sus ciudadanos un derecho tan elemental como es hablar, comunicarse con otros semejantes? , ¿tal vez que la cosecha de arroz, alimento básico de casi todos los surcoreanos, salvo los gobernantes, ha vuelto a ser nefasta y, por ende, volverán a pasar hambre, mientras el enano acomplejado que les malmanda se compra nuevos pares de zapatos con tacón camuflado? Por supuesto, el gobierno norcoreano retransmite a todo el mundo sus desfiles bélicos conmemorativos de no sé qué efeméride, tal vez que "el amado líder" ha disfrutado mucho con la última peli porno que ha visto, a las que es tan aficionado, y permite que su amado pueblo fotografíe con los teléfonos móviles sus enormes cohetes .
La segunda nueva habla de un antiguo proyecto usamericano que redunda en una de las principales cualidades de los gobernantes y militares- en general- de la primera demagogia del mundo, dirigida en la sombra por el poderoso lobby judío: el cretinismo. Según he leído hoy mismo en la página web de la Cadena Ser, "El laboratorio Wright del Ejército del Aire (que está en las nubes) usamericano, en Dayton (Ohio), solicitó 7'5 millones de $ en 1994 para desarrollar una bomba que contendría un producto químico de efecto afrodisíaco sobre los soldados enemigos, convirtiéndoles en homosexuales y, por tanto (?), en más vulnerables a las armas yanquis o aliadas". Aparte de la retorcida mente capaz de planteárse esta opción, ¿algún responsable usamericano -alguno habrá- ha oído hablar del Batallón Sagrado tebano, compuesto por parejas de homosexuales, que se mantuvo invicto durante mucho tiempo, porque sus miembros -perdón, integrantes- defendían ante todo la vida de su amante? ¿Qué concepto tienen de los homosexuales para considerar que no pelearían o lo harían con menor intensidad, si estuviera en peligro su vida? ¿Entienden que 'ese fabuloso afrodisiaco' les incitaría a copular convulsivamente, mientras los heroicos soldados usamericanos los matan a bocajarro? Si eso fuera cierto, ¿cómo saben los padres de la bomba que actuarían así?, ¿por... propia experiencia?
En fin, quizá sea cierto que nacemos estúpidos y que sólo una afortunada gran minoría logra superar ese estado. Por desgracia, parece que no ocupan -o no quieren- el poder o puestos de influencia.

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