Cuando leí "a tergo", me picó la curiosidad. ¿Habrían inventado una postura nueva los antiguos, teniendo en cuenta que nosotros lo hemos inventado todo, aunque, en realidad, estemos repitiendo los esquemas y costumbres de siempre? Decidí investigar, aunque no llamé a Holmes, Poirot, Spade, Archer o el padre Brown para que me ayudasen a encontrar el enigmático -al fin y al cabo, todo lo egipcio está rodeado de enigma- significado de "a tergo" y, claro está, lo encontré. ¡Faltaría plus!
Sin embargo, quedé algo defraudado al conocer su significado. Esconde una práctica habitual y antíquisima que la raza humana agradece con jadeos, suspiros, movimientos gimnásticos y frases de aliento como : "Más, más!... ¡Tú puedes, tú puedes!... o ...¡Sí, sí,sí! o, mucho más poético, ¡Groor, groor, groor!".
También se denomina "more ferarum" o "como las fieras". Espero que haya quedado claro el significado de "a tergo", aunque, en caso de duda, supongo que nuestras mujeres nos la aclararían, al preguntarles: ¿Lo hacemos a tergo?
Buscando el citado significado, encontré unos magníficos versos del poeta y soldado Gutierre de Cetina, que no era leonés, que sirvió a las órdenes del internacional Carlos I y vivió entre 1520 y 1557.
"Culos duros, morenos,
Si por dulce pulgar sois pellizcados
¿Por qué os volveis y os pretendéis airados?
Si cuanto más airosos
Más bellos parecéis a aquél que os mira
No me mireis con ira
Porque no parezcáis menos hermosos
¡Ay, culitos sabrosos,
culos duros, morenos,
si no tocar, dejar que os mire al menos!
"A tergo" y nalgas, dos conceptos que agradarían sobremanera al conceptista don Francisco de Quevedo y Villegas, compatriota ilustre y sagaz, también mamón y pendenciero; mas inteligente y veraz.